El Ermitaño

La Bodega

Los caldos que se sirven en El Ermitaño reposan y esperan su turno en una cuidada bodega a cuyo cargo están dos magníficos sumilleres.

Pasillos y estantes que un entendido recorrería con gusto, sorpresa y admiración por la calidad y cantidad de referencias de prestigio y, sobre todo, por la dedicación y pasión de nuestros sumilleres en el mantenimiento de este mimado rincón.